En los setenta, Antonio Mercero dirigió (creo que el guión, ó al menos la idea, también fue cosa suya) un mediometraje más que inquietante. Trataba de un ciudadano anónimo que entraba en una cabina telefónica, se supone que para realizar una llamada... y se quedaba encerrado dentro. Algo aparentemente sin importancia, fácil de resolver (cualquiera que abriera la puerta desde fuera), ó, cuanto menos, resoluble mediante ayuda de los bomberos, por ejemplo. Pues no: el ciudadano no podía salir de la cabina, la gente lo ignoraba... y terminaban siendo retirados, cabina telefónica y aterrorizado ciudadano, a un siniestro depósito de cabinas... en las que se intuyen restos de otros encerrados a quien nadie ayudó a salir.
Sí: la película era 'La Cabina', claro. Y se trataba de una metáfora sobre la situación política, el aislamiento de los individuos en entornos aparentemente llenos de gente..., y, al tiempo, un magnífico trabajo del excelente José Luis López Vázquez, que era uno de esos actores encasillados en papeles cómicos, españoladas, durante años... hasta que se decidieron a darle otros, claro...
Me voy del tema. 'La Cabina', de Mercero, decía.
Por otra parte, en los sesenta, Luis Buñuel realizó una más que inquietante película, de las de su época mexicana. Una en que un grupo de burgueses (pijos, para aclararnos) se reunen para cenar en la lujosa mansión de uno de ellos. Y, según la noche avanza y, tras encuentros, desencuentros, conversaciones banales, secretos y mentiras sospechados, empiezan a intentar irse... y en intento queda la cosa. No pueden salir de la casa. Y no porque nadie haya cerrado las puertas, no, ni nadie se lo impida. Simplemente, no pueden salir. Eso desencadena..., bueno, es que habría que ver la película (es un tanto surrealista, como corresponde). Al final, alguien se da cuenta del problema: simplemente, deberán recordar dónde estaba cada uno sentado al comienzo... y podrán irse. Así de simple.
La película se titula 'El ángel exterminador'. Y supongo que seguirán reponiéndola en ciclos a altas horas de la noche.
¿Qué intento contar con esta clase resumida de cine? Pues que, como ya he comentado, nosotros teníamos idea de hacer una película....
... y si Mercero tenía una cabina y Buñuel una mansión pija llena de gente... nosotros teníamos 'El Edificio'.
Veamos: en la cabina había un teléfono. Nosotros tenemos un edificio llenito de teléfonos. Por todas partes. Muchos. La cabina era siniestra. Nuestro edificio... ufff....En la cabina había un ciudadano: nosotros tenemos un montón. Más que teléfonos, seguro (bueno, igual no). La cabina con su encerrado termina en un depósito. Nuestro edificio..., bueno, tiene una antena en la azotea (ya, ya sé que no tiene que ver. También tiene un sótano que parece limpio). ¿Y con respecto a Buñuel y su 'Angel...'? Pues fácil: eso es lo que nos da el argumento para la película. La idea es mostrar cómo está la gente dentro del edificio lleno de teléfonos y, a la hora de querer salir ¡¡¡no pueden!!!! Nada, no hay forma. Entre otras cosas, porque el ascensor tiene vida propia (ya lo comenté). Y se montan en él, y éste les baja al sótano y vuelve al segundo con altura de cuarto (ó sea, justo lo contrario a lo que suele hacer).Tampoco es posible salir por la escalera de emergencia: ésta está controlada desde otra sede de la empresa, y no se abre. De subir a la azotea ya ni hablamos: que la misteriosa 'planta de arriba' está cerrada..., ya, ya sabemos para evitar el qué...
Ya digo, un pedazo argumento. 'El Edificio'. ¿Cómo terminaría? Pues por lógica, tendría que ser como se está suponiendo: alguien cae en que sería necesario que cada cual recuperase su puesto originario. Pero... si esto en la peli de Buñuel era más ó menos posible, aquí, ni hablar. Que entre lo mucho que van rotando los puestos, la gente con turnos diferentes, las sillas rotas, el exceso de jefes que antes fueron empleados, pero hoy sus subalternos desconocen de qué servicio (y los ascendidos no van a confesar ni bajo tortura cómo empezaron en la empresa)..., ya digo, complicado...
La idea básica es más ó menos ésa: edificio con pinta de cárcel de los 50' lleno de teléfonos y de gente, del que no se puede escapar sin que existan razones lógicas que lo impidan. La película se filmaría con mi cutre-cámara (mejor dicho, la filmaría Jota-A, que es el que entiende de luces, encuadres y tal. Yo pongo la cámara y, si hace falta, firmo la autoría de la idea original... con pseudónimo, por descontado). Se filmaría en sepia. Color sepia, no mientras comíamos cefalópodos, que creo que al microondas no se pueden hacer las sepias. Y tampoco nos dejan tener mascotas vivas. Película en color sepia. Es que la luz natural es horrorosa y, como está todo pintado en color melocotón sucio..., creo que el sepia ayudaría a disimular lo feo que es todo. Aparte que, ya que la idea original tiene bastante de plagio, que se filme en sepia sería, al menos, original. Ó desconcertante, simplemente. No sé de ningún triller rodado en sepia, vamos..., algo original tendremos que hacer.
Una pena que igual tampoco vaya a poder ser. Con eso de que nos han despedido..., ayyy, qué pena más grande. Con la ilusión que me hacía el poder hacer llegar a Mercero una copia, ahora que el hombre ya no se entera bien de todo y no nos iba a denunciar por copiarle...
(Que Buñuel no nos denuncie..., bueno, lo dejaré ahí. Ya, ya sé que está muerto, pero...Que en algunas fotos que he hecho salen sombras raras. Y ya se sabe lo cabezotas que pueden llegar a ser los directores maños. Y si añadimos que Buñuel vivió en México, con lo que son allí para todo esto de los difuntos, pues....)