En mi actual profesión (ó, bueno, como se quiera definir esto a que me dedico. Es que llamarlo "oficio" me parece..., en fin) hay "teleoperadores" de diferentes clases. Están los que siempre he definido como útiles y que, casi hasta llegar a trabajar en esto, creí que eran los únicos. Explico: no entendía como "teleoperador" a nadie que no se dedicase a:
- Servicios de emergencia: protección civil, samur, cruz roja...
- Atención al cliente de la empresa de telefonía por excelencia.
- Persona encargada de la centralita de una empresa tirando a grande.

Para mí, "Teleoperador" venía a ser eso. Así que cuando a veces escuchaba lo de "pues si no encuentro otra cosa, me apunto en una Ett y que me llamen para hacer de teleoperadora", y eso lo decía algún personajillo que, vamos a ver, como que no veía manejando una centralita, pues...

Pues no. Resulta que ser teleoperador era trabajar en cosas tan... desconcertantes, como "venta empleando la guía telefónica" (esto es, ir llamando por orden para ofrecer variopintos productos  y servicios), atender quejas de cliente cabreados con las empresas de telefonía móvil (en ese sector, la tarea consiste en convencer COMO SEA   al cliente para que no se dé de baja..., incluyendo en el COMO SEA mejora condiciones, regalos varios, periodos de gratuidad... Y si no se le convence..., bueno, se archiva la queja en la papelera y que se aburra enviándola por escrito. Es por esto que las bajas en las empresa de telefonía se deben hacer sólo por escrito: por teléfono sólo se consigue la más absoluta indiferencia), emplear los datos de clientes que no han comunicado a sus empresas de confianza (Bancos, empresas de telefonía, aseguradoras, etc, etc) su deseo expreso de NO RECIBIR OFERTAS COMERCIALES para, eso, ofrecérselas sin reparo ni descanso... Todo esto, y alguna cosa disparatada más, es trabajar como teleoperador.

Bueno, pues mi caso viene a ser el tercero.

Trabajo para la división de una empresa perteneciente a una multinacional del sector, ofreciendo productos a los clientes de otra multinacional. Una especie huevo kinder. Bueno, no: de muñeca rusa. Por ponerle nombre a las cosas:

La empresa cuyo nombre aparece en el encabezamiento de mis nóminas ( y la placa de la puerta de entrada a la plataforma telefónica donde curro), es YATESCUCHO. YATESCUCHO es la división telemárketing de MAYESTATICA (sin tilde, lo perdió en uno de los cambios de logo tras su paso de casi pública a casi privada). MAYESTATICA es la empresa propietaria del edificio (y tiene su plaquita abajo, donde no consta en sitio visible alguno que ahí también esté YATESCUCHO. Y la propietaria, claro, de la antena ésa que "en ocasiones veo" (para ser concreto, todas las mañanas, casi todas las tardes... qué obsesión). Dentro de YATESCUCHO, para liarlo aún más, está la división "TQI" (Teleoperadores Que Incordian), que es quien consta en mi contrato que, eso, me contrata. Y los teleoperadores de TQI, cuando llamamos por teléfono... tenemos que decir que llamamos desde "ELITE'X", que es la multinacional financiera que pone las bases de datos para que llamemos. Esto es: los listados de clientes, con todooooos sus datos personales, a quienes tenemos que ofrecer más y más servicios. Carísimos. Porque lo que vendo son eso, seguros carísisisisimos... a clientes de élite. Pero élite-élite: directores de periódico, modistos de renombre, artistas de diversos ramos, políticos de diferente color, eurodiputados, algún ministro que aparece con los datos de su anterior profesión, productores de cine, locutores, hombres del tiempo buenorros...

Así que a esto me dedico: llamo a los clientes, me presento con mi nombre de guerra (Nexxx, claro), les digo que les llamo desde ELITE'X..., y a partir de ahí, a ofrecerles el seguro que toque ese día. Así una vez, y otra, y otra, y....
Vamos, que alguien como yo (en mi personalidad real) que no miente nunca, jamás..., se encuentra mintiendo por sistema (más bien, por contrato) ocho horas diarias. Y no me refiero a que el producto que ofrecemos sea mentira, que..., bueno, ejem, ejem, sino que ni soy Nexxx... ni les llamo desde ELITE'X.

Así que, como digo en la columna de "perfil": ¿porqué se empeñan en llamarnos teleoperadoras... si lo que hacemos es vender por teléfono productos que no necesitan a clientes que no han solicitado información sobre ellos?

(Claro que podía ser peor..., que también son teleoperadoras las de teléfono erótico. Aunque, ahora que caigo..., no sé porqué digo que eso tiene que ser peor que esto..., ummm, va a ser cosa de revalorar los temas)