Antes de empezar a trabajar en YATESCUCHO, tuve, digamos, una especie de "preparación" al respecto. No, no estoy hablando de un curso para aprender (que eso da para otro post. La ausencia de preparación, digo), sino de lo que fue mi primer encuentro con el sector.

Entre febrero y marzo del año pasado trabajé en otra empresa del mismo ramo. Algo entre refuerzo de campaña y "vamos a ir probando, que mes a mes nos van sacando la producción en los periodos de prueba y así nos ahorramos las comisiones" (esto lo digo porque lo que se vende en el periodo de prueba no se cobra. Y menos si los neófitos no superan la prueba, claro). Y si algo me empezó a quedar claro ya entonces, además de que NO ME GUSTA este trabajo, es lo... ¿peculiar? de la fauna que termina aguantando en este tipo de empleos...

Imagino que también influye el hecho de venir muy malacostumbrada, que mis relaciones con las personas con quien he trabajado (y trabajo desde antes de la edad en que habitualmente la gente se pone a ello. La gente de mi generación, digo) siempre fueron de otro tipo. Claro que coincides con personas que no son de tu gusto, con quienes tienes pequeños encontronazos, que cuando hay posibilidad de cobrar comisiones puede haber envidias ó quienes intentan malmeter..., pero, vamos, que todo se puede arreglar. Encima, ya digo que estoy malacostumbrada. Que tuve la suerte de empezar en una empresa donde el ambiente era el de una especie de Gran Hermano de la primera edición: éramos tan compatibles y pasábamos tanto tiempo juntos... que a la semana de conocernos nos parecía imposible haber trabajado antes sin esas personas. Además, es que todo se magnificaba (sic), de cara al exterior se diría que estábamos todos medio liados con todos... Pero el ambiente, ya digo, era tan divertido..., que en lo que fue posible, intenté aplicarlo a los sitios donde trabajé después. Así que, en cuanto mi trabajo incluyò formar a otros empleados, ser encargada de grupo, tener una relación de confianza con mis jefes... mi actitud fue ésa: ayudar, evitar malas caras, hacer trabajos aunque no estuviesen ni agradecidos (si eso servía para que alguien no fuese despedido, para que las cosas fueran más agradables, para que el trabajo saliera adelante..., por mí, ya era pago).

Así que encontrarme de pronto con el ambientazo de este sector..., aluciné.

En mi profesión "natural", cuando se habla de comisiones e incentivos... se está hablando de cobrar casi más en este concepto que en el de sueldo fijo. Por lo que, ya digo, podría entender envidias, piques, un "ese cliente era mío"..., y, aún así, donde he trabajado ya he procurado yo que no pasase (he compartido clientes aún sabiendo que podría defender que eran sólo míos..., pero me importaba más conservar el buen ambiente y la buena relación con esa compañera... que cobrar unas miles de pesetas más. Soy así de imbécil, imagino). En este sector, hablar de comisiones e incentivos..., viene a ser que te pagan un euro por seguro vendido. Y que tienes que vender unos setenta mensuales para que te los paguen (por debajo de un mínimo y de un ratio, no se cobran las comisiones de los seguros vendidos). Así que, el que haya rencillas, discusiones, malas caras... no ya porque alguien piense que otro le haya "quitado un cliente" (improbable en venta telefónica) sino porque venda más ó mejor ó peor ó se le pasen ventas irregulares ó... cuando el cobro es ése, un euro por venta, pues...

Ya digo: se me escapa.

Y mi encuentro con esta profesión incluyó eso: darme cuenta de que los "compañeros" eran hienas, arpías y cocodrilos (estos últimos vienen a ser quienes, cuando ven que te va muy mal... parece que lo sienten por tí... pero las lágrimas resultan ser de puro gusto), que incluían entre sus objetivos/satisfacciones personales el que los "nuevos" no pasasen el periodo de prueba (así, imagino, pensaban "tocar a más" ), que en vez de ayudar cuando alguien no sabe algo, entorpecen, que en vez de alegrarse si otro vende, se pillan un rebote (supongo que la explicación es "si yo hubiera atendido a ese cliente, esa venta sería mía... y no de esta niñata que no sé qué hace aquí").

También por esto es probable que el personal de este sector sea tan rotativo. Esto es: que haya quienes acumulen listado de empresas del sector en el currículum: entre los refuerzos de campaña, los periodos de prueba no pasados con éxito, los abandonos por aburrimiento, los despidos por reducción de productividad...., casi llegar al año en una empresa de éstas se trata de un triunfo sin precedentes. Y es que, hasta para quienes somos supervivientes en la vida (por circunstancias personales), el, de pronto, encontrarse rodeado de bichos que se alimentan de carroña... se hace raro. Hienas, buitres, moscas cojoneras, gusanos...

Y arpías. Que de eso, en el grupo que trabajo, también hay. Y que, puestos a escoger, casi que prefiero ese papel (ahora que ya llevo meses y que, al final, como que hay que asimilarse a algún grupito: simple supervivencia). Total, las arpías eran seres mitológicos... y, aunque no tenga claro qué comían, igual a veces les caía algo de ambrosía, que era alimento de dioses.