Bueno. Pues como todo-todo-todo no iba a ser malo..., sí hay algo bueno en mi trabajo. Mejor dicho, en el grupo en que trabajo. La coordinadora. Creo que tengo la mejor coordinadora del mundo mundial, que diría Manolito Gafotas.
El coordinador, en los grupos de teleoperadores, viene a ser lo que toda la vida se ha llamado "jefe de equipo", ó, cuando se trata de temas comerciales, "jefe de ventas". Su trabajo, aparte de tareas administrativas (ó no, que no siempre tienen estos quehaceres) es controlar, animar, coordinar, estimular, dar broncas... al equipo que tienen a su cargo. Y, a cambio, cobran un porcentaje sobre las comisiones que factura el grupo en cuestión. El coordinador es quien se reune a diario con su equipo (ó, según casos, está permanentemente reunido con ellos, porque trabajan juntos), y les pone al día de cómo van las ventas en conjunto, qué objetivos se tienen que cumplir, qué trabajo se va a hacer ese día y qué se pretende para los siguientes... Además, si alguien tiene dudas, está para intentar resolverlas. Debe formar de modo continuado a su equipo, esencialmente a las nuevas caras. Es el enlace entre el grupo y su inmediato superior (el supervisor), y, por tanto, si las cosas van mal, recibirá la bronca pertinente de los superiores, y deberá trasmitirla a sus comerciales, procurando que esa bronca no les dañe y sí les sirva de acicate. Y también es quien recibirá de los jefes las felicitaciones, si las cosas van bien, y deberá transmitirlas a sus chicos, sabiendo enfocarlo como un modo de animarles... y que no se duerman en los laureles, que las alegrías son inmediatas y no sirven más que para eso, para un instante de relax. En nuestro trabajo, la coordinadora es quien escucha a diario las llamadas que hacemos (no todas, claro: sólo las que son venta con nombre y apellidos), quien pasa las notas a la financiera de esas ventas, quien decide qué seguro vamos a vender ese día, a quien se preguntan dudas puntuales (normalmente, de clientes que nos las plantean a nosotras y no sabemos qué decir para no meter la pata). La coordinadora nos dice, día a día, cómo va el procentaje de ventas individual y colectivo. También controla que no lleguemos tarde, que no nos tomemos más tiempo de descanso del que nos corresponde ni fuera del horario de pausas que cada una tenemos. A la coordinadora es a quien debemos avisar si un día vamos a llegar más tarde, y porqué, ó si vamos a faltar (y porqué, claro: luego esas horas se recuperan). A cambio de todo esto, la coordinadora cobra el 20% de lo que nosotras cobremos de comisiones por ventas. Antes era el 25%... pero, ya se sabe: la crisis...
¿Por qué digo que nuestra coordinadora es la mejor imaginable?
Veamos. Cuando yo entré a trabajar, a mediados-finales de abril, me dí cuenta de que estaba embarazada (ella, no yo. Yo a los 9 meses lo que he parido es este blog). No se le notaba apenas la barriguita..., pero tenía cara de embarazada. Y, sí, lo estaba. De tres meses y algo. Sobre ese asunto siempre fue muy reservada. De todos modos, por las demás, me enteré de que le tocaba dar a luz en octubre. Y, también según mis compañeras, tenía pensado trabajar hasta el último día que le fuese posible, para tomarse luego los cuatro meses de descanso maternal seguidos. Y regresar en cuanto éstos se acabaran...
Imagino que como yo venía de fuera y con la mente totalmente libre ideas preconcebidas ó de experiencias vividas con ella..., ví todo mucho más claro.
Así que, cuando a mediados-finales de julio, a Chabela (que es como la vamos a llamar), tras una visita rutinaria al ginecólogo...., resulta que le dieron la baja..., pues como que no me sorprendió. Pero para nada. Supongo que pistas como que dos semanas antes (y eso que hasta octubre iba a estar con nosotras) se puso a "formar" a la persona que le iba a sustituir, que tres dias antes de la inesperada baja nos dijera, a cada una de nosotras, cuanto teníamos que vender antes del 31 de julio para cobrar comisiones (cosa que en los últimos tres meses no había hecho... hasta los 2 ó 3 días finales del mes. No a mediados, como en julio), que a mí me "arreglase" las vacaciones (esto merece post aparte: tuve que trabajar 11 horas diarias casi todo el mes para "recuperar" y poder darme vacaciones. Sin yo pedirlas), y varios detallitos más... pues para mí fueron como que muy clarificadores. Así que estuve segura desde el primer día de "inesperada baja" de que le pidió al médico que se la diera... para adelantar las vacacaciones sin que éstas realmente lo fueran: bastaba que la baja se prolongara toooodo el mes de agosto...
Tampoco me sorprendió que no regresara en septiembre. Total, la criatura se le podía adelantar...
No se adelantó: con una puntualidad que encantaría a los obsesionados con el absentismo en esta santa empresa, el bebé vino al mundo cuando tocaba: en octubre. Y, claro, sin que Chabela diera señales de vida por allí....
... y estamos en enero. Finales de enero. Y Chabela sin volver. Seis mesecitos ya. Ni volver, ni llamar..., ni molestarse en lo más mínimo en preocuparse por su adorado grupo. Que no le hemos vuelto a ver los rizos.
¿Porqué digo entonces que tengo la mejor coordinadora del mundo? Pues por eso: ni nos echa broncas, ni nos controla los retrasos, ni nos amenaza con despedirnos, ni nos saca fallos... Claro que tampoco nos echa una mano, ni nos tiene al día en qué piensan de nosotras nuestros comunes jefes, ni podemos consultarle dudas, ni sabemos si las pólizas que vendemos están bien ó no ó si llegan a ser ventas, ó... Ni manda los faxes que, en ocasiones, los clientes nos piden antes de contratar nada. Pero, vamos...!!!menudencias!!!! Que aquí aún oigo hablar de ella como si de un díos se tratara. Uy... !!!cuando vuelva Chabela, ya vereis!!!! (esa amenaza, curiosamente, la profería mucho Lili. Lástima que la despidieran por absentismo, falta de respeto, bajos resultados, etc, etc, etc... a finales de noviembre y no vaya a ser ella quien vea lo que pasará cuando vuelva Chabela. Si es que vuelve, claro).
También para YATESCUCHO, creo, Chabela debe ser la mejor coordinadora. Si será buena, que se fue en julio dejándonos solitas... y, hasta en su ausencia, no es que sigamos sacando adelante el trabajo, no.... !!! es que hemos doblado los resultados positivos!!!! Y todo sin que nos tenga que llamar, ni nada. No "llamar la atención", sino, siquiera, llamar por teléfono...
Ah: dije que antes de irse "formó" a su sustituta. Belisa, se llama. Pero es que su sustituta no es nuestra coordinadora, no. Lo es de otra campaña. A nosotras nos saluda al pasar, recoge las notas donde dejamos dicho qué hemos vendido y a quien, pasa los informes a la financiera, ELITE'X, y le pagan ese 20% de comisión. Poco más. Es maja, eso sí: tampoco nos regaña, ni nos echa broncas, ni manda faxes, ni podemos consultarle nada. Ni escucha las grabaciones de las ventas, no (para eso están Las Niñas que Escuchan. Que no es una peli de Amenabar, sino argumento para otro post). Ya digo: Belisa es maja. Pero...!!! donde esté Chabela!!!!
Ayyy... cómo la voy a echar de más, si la reconozco, claro, cuando por fin regrese tras estos duros seis meses (mínimo, que no hay fecha de retorno) de ausencia. Qué pocas ganas de enterarme de qué pasará cuando vuelva Chabela...



jajajaja
Bueno, así fijo que es buena!!!
Ojala y mi jefe se fuera durante seis meses, aunque claro...el tema embarazo como que no cuela...jaja
voy con prisas niña, ya hablamos.
besitos y cuidadito para cuando vuelva.
Hola Grititos:))
No, me temo que lo de tu jefe "embarazado" no iba a colar. Ó iba a tener que dar muuuchas explicaciones al respecto...
;)
La verdad es que esta chica hace muy bien cogiéndose no seis, sino todos los meses que pueda para estar con su peque. Pero que una empresa del tamaño de ésta no sea para pagar a un@ sustitut@ y nos tenga así... por ahorrarse mil euros al mes, en fin...
Pásatelo bien y/ó resulve lo que hayas ido/venido a hacer.
Un besazo:))
Hola B!!
bueno, es una buena jefa entonces, ya q no aparece...jejeje...no os quejéis q cuando la tengáis veréis...nosotras estamos pensando elaborar un post dedicado exclusivamente a los jefes q han pasado por nuestras vidas...está en proyecto.
Ahora mismo, yo no puedo quejarme ya q mis jefes son encantadores, ya sabes q trabajo en un cole, aunque realmente no son jefes en el sentido estricto de la palabra puesto q no ven incrementado o disminuido su salario con ni rendimiento, así q yo no puedo quejarme en estos momentos...pero en otros de mi vida sí....jejeje...y a ello iremos en breve.
Un beso B, y ánimos
Hola Mela (pela)
:))
(Aunque en este momento no veo publicado tu comentario... estoy segura de que está)
;)
Hay jefes de catálogo. De catálogo de los horrores, más concretamente. En mi mayestatica (sin tilde) empresa resulta que hay muuuuuchos más jefes que empleados. Igual por eso es la que es, digo yo. El caso es que empleados somos pocos: casi podría decir que los teleoperadores, algún técnico... y poco más. Encima, gran parte de los servicios los tienen externalizados (palabro): vamos, que los curritos son subcontratas, autónomos que facturan por trabajo realizado...
:(
Patético.
A ver si me pongo al día con vuestro blog: entre el exceso de horas no diré "trabajadas", sino fuera de casa, entre los 5 días que telelefonica me ha tenido sin conexión (piensan cobrarme por un arreglo de una avería inexistente... y yo pienso reclamar) y entre el mosqueo que llevo toda la semana (mosqueo con el mundo en general), es que no tengo tiempo
Aggggg!!!!!
Un par de besazos:))