Ayer estuvimos sin ascensor.
El ascensor del edificio de la MAYESTATICA (sin tilde) donde tiene su delegación YATESCUCHO y donde trabajo yo (sino de qué iba a sacar el tema) tiene vida propia. No parece demasiado antiguo, sobre todo si se compara con el aspecto general del edificio. Tiene una plaquita interior donde se indica que pueden subir hasta 6 personas y hasta 450 kilos de peso. Vale. El problema es que hay quien se lo cree. Y no entiende que lo que realmente indica la placa es que caben hasta 6 personas y que éstas pueden pesar en conjunto 450 kilos. Pero que quepan no es sinónimo de que el ascensor suba con ellas. Mejor dicho, y aquí viene lo complicado: sí que sube... pero llegado al segundo (que es donde estamos y que realmente tiene altura de cuarto, por eso empleamos el ascensor) no abre las puertas. Vuelve a bajar... hasta el sótano. Se desconoce porqué el ascensor tiene esa actitud, pero está comprobado: intentar subir más de dos personas a la vez.... es tener ganas de jugar...
A lo que iba: ayer estuvimos todo el día sin ascensor. Bien: así hacemos ejercicio. Ó bajamos menos, que para lo que hay que ver en la calle, pues, en fin... Pero es que además de estar sin ascensor, les dió por abrillantar el suelo. El suelo de la escalera, portal y descansillos es de terrazo, el propio de la fecha de construcción del edificio (que estimamos pase de los 50 años de antigüedad). Luego la planta donde estamos trabajando tiene paneles de pvc, desmontables: lógico cuando todo el cableado va por el suelo... Ayer fue la primera vez que ví en casi un año que les diera por encerar. Toooodo el terrazo...
Además, llevamos muchos días en que llueve a ratos. Y por las mañanas el suelo de las calles tiende a estar helado...
Así que unámoslo todo: ascensor averiado que obliga a utilizar las escaleras. Escaleras y descansillos encerados y resbalosos. Humedad que se trae de la calle en las suelas. Sí: eso mismo. Riesgo de caida.
Y si fuese malpensada y me diera por unir todo lo enumerado al hecho de que cuando alguien está de baja por enfermedad se le descuentan directamente los tres primeros días (ya, ya sé que eso es legal... pero también sé que en muchas empresas se pacta no descontarlos. Incluso en algún momento creo recordar que leí en uno de los panfletos que se autoedita YATESCUCHO para lanzarse flores que no se iba a descontar esa incidencia en las nóminas cuando se justificaba debidamente)... pues a lo que iba: si fuese malpensada, y teniendo en cuenta que están despidiendo gente y reduciendo jornadas y haciendo propuestas muy extrañas... pues me daría por pensar que igual jugar a "vamos a dar bien de cerita al suelo y a parar el ascensor... a ver cuántas bajas conseguimos y cuánto nos conseguimos ahorrar en sueldos unos días..."
No sé si debo ó no ser malpensada. La mega-antena del tejado me está empezando a trastornar, sin duda. Iré con pies de plomo. Literalmente.



Yo que tú iría con botas de clavos por si las moscas... Lo del ascensor no está tan mal: se hace ejercicio.
¿Te das cuenta de la cantidad de tiempo que, en una vida entera, pasamos en ascensores varios?... seguramente muchas semanas o meses; dependiendo de la forma de vida (ciudad, pueblos, campo) que hagamos, claro. Nosotros, los urbanitas (qué palabreja más tonta, ¿no?) llegamos al mes segurísimo...
No me explico cómo yo, que nunca voy en avión por cangelo, me atrevo a ir en ascensor (mucho más peligroso y, encima, depié).
Un abrazo con guantes de terciopelo para ti
Hola Saturnino:))
Es que un ascensor es como un híbrido entre montaña rusa y avión: del avión ya se sabe que si se cae, te matas. Pero el ascensor tiene ese puntito de riesgo... a pesar de que lo normal es que no pase nada de nada... ;) Por eso montamos en ascensor casi con normalidad, por mucha claustrofobia que nos den otras cosas...
;)
Más que de pinchos, creo que me debería comprar unas botas con ventosas. Que igual con los pinchos les rallo el terrazo abrillantado, y en cambio con las ventosas me adhiero firmemente. Y que tiren para despegarme.
Lo de emplear aquí el ascensor tanto es, entre otras cosas, porque sino es subir el equivalente a 4 plantas (en mi caso, considerando que vivo en un 6º y que suelo subir andando, pues...). Y que mientras lo esperamos, corremos el riesgo de que no suba, lo lento que es... pues que no estamos trabajando. Una excusa como cualquier otra, vaya.
Un beso de fin de semana:))