Hace unos meses, a nivel internacional (qué curioso es esto de la globalización, para según qué) se desató el pánico sanitario. Un nuevo virus, aparecido como de la nada, amenazaba con cargarse a una buena porción de la Humanidad. En principio, se le llamó "Gripe Porcina". Luego, cuando se dieron cuenta de que con ese nombre podían cargarse a más gente por ruina e inanición (me refiero a quienes se ganan la vida con el ganado porcino, esto es, criando y comercializando cerdos), pues le fueron cambiando el nombre. Tras varios cambios de nomenclatura, se quedó en "Gripe A".
La Gripe A era, según todos sabemos por la mucha lata que nos dieron al respecto, una mutación del virus que habitualmente produce la gripe. Esa enfermedad que casi todos pasamos una vez al año y para que la que uno se puede vacunar. Lo curioso es que la vacuna de lo que protege es del virus del año anterior..., sí, ya sé: pelín absurdo. Pero es que la Gripe A ésta tampoco era como muy coherente... Se nos vendió como la pandemia del siglo... y no pasó de ser una variante de la gripe que pasan los felinos..., más ó menos. Y claro que murió gente: básicamente, por complicaciones y problemas de salud anteriores al virus en cuestión. Para una de las pocas cosas que nos sirvió el nuevo virus es para enterarnos de la cantidad de gente que toooodos los años muere a consecuencia de la gripe normal.
Hecho el repaso general, voy al tema concreto.
Mi empresa, YATESCUCHO, como ya he contado, aparte de pelín absurda, viene a ser una de las filiales de una de las primeras empresas del mundo, La MAYESTATICA (sin tilde). Eso tiene como lógica consecuencia que somos muchos los que trabajamos allí. Y, por consiguiente, es fácil que alguien termine por pillar cualquiera de las enfermedades existentes. Y no digamos ya las altamente contagiosas. Y sobre todo si están de moda (es que somos así, muy fashion). Y al ser muchos... pues es fácil que se extienda el contagio y lleguemos a constituir una pandemia nosotros solitos. ¿Solución? Poca, que los virus altamente contagiosos son muy suyos. Por lo que sólo queda crear un Protocolo de Prevención del Virus de la Gripe A.
Y es lo que hicieron. Que seguro que esta empresa tiene gente dedicada exclusivamente a buscar soluciones para casos de urgencia, como éste. Ó a enredar por enredar, que también es una forma de explicarlo y de tener a la gente entretenida y que no piensen.
Una mañana cualquiera. Ficho abajo. Espero al ascensor ése que tenemos con vida propia. Subo. En la puerta, medio revuelo. Paso. Me para al pasar una de las hienas:
- Nexxx... no huyas. Mira lo que nos han puesto.
- ¿Y eso qué es?
- Es para dárselo en las manos. Así que ya sabes...
Lo miro. Tiene pinta de expendedor de jabón líquido, del que ponen en los aseos. Eso sí: el supuesto jabón es de un gris transparente y con burbujitas. Poco atractivo, por otra parte.
- Si, ya. Pero qué para qué sirve.
- Pues para matar los virus de la Gripe A.
- Aaaahhhh - de Gripe A - Pues ya me lo daré luego.
- Pero es que hay que dárselo al entrar, para no contagiar a nadie.
- Pues por eso digo que me lo daré al salir..., para no contagiar a nadie. Que si hay alguna posibilidad de pillar el virus, será aquí dentro, que no en la calle.
Por descontado, nunca me acerqué al expendedor en cuestión. No me daba buena espina...
Pero ahí no terminaba el protocolo, qué va. Lo siguiente, pegaron carteles por tooooda la plataforma, avisando de los síntomas y de qué hacer si los teníamos (ó si los detectábamos en otro. Que tratándose de esta empresa, es más importante chivarse si se vé algo en otro que actuar en consecuencia sobre uno mismo. Más que nada, porque como si te pones malo te descuentan el día ó tienes que echar horas para recuperarlo, por mucho justificante médico que se aporte, pues....). Así que entre los expendedores, que colocaron como media docena en puntos estretégicos (casi en plan "Ningún teleoperador sin expendedor de gel anti gripe" ) y los carteles avisando de síntomas y actuaciones en caso de presencias contaminantes, casi nos quedamos sin paredes desocupadas...
Pero había más. Cómo no.
De pronto, empiezan a repartir folios. ¿Otro de los muchos comunicados internos que nos llegan (tipo 'hay que apagar los pc cuando uno se va, que gastan luz') ? Psss, casi. 'Instrucciones para evitar el contagio de la Gripe A'
Primer párrafo (tras el blablablá de 'nos hemos preocupado mucho por la salud de nuestros empleados')
- La medida más importante a seguir por parte de nuestros empleados para evitar el contagio es tener este folleto en lugar muy visible.
Tal cual. Coger el folio y pegarlo en el puesto de trabajo. Bien visible. El poder profiláctico (sí: que la profilaxis no sólo trata de temas de ésos que en esta empresa no se pueden hacer porque no se puede subir a la inexistente planta de arriba. Que hablamos de evitar contagios, en general) del papel impreso. Teniendo ese texto en lugar bien visible, imposible contagiarse. Los virus saldrán huyendo solitos.
El panfleto, digo, texto con las medidas, no tenía desperdicio. Tras enumerar eso de "lavarse las manos con frecuencia. Usar los expendedores de gel repartidos por la plataforma. Usar pañuelos desechables"... y todo lo demás que ya sabemos, llega la medida estrella:
- Con el fin de evitar los contagios, hemos aumentado la limpieza y ventilación de la plataforma y cada uno de los puestos de trabajo....
¿Limpieza? ¿Ventilación? ¿Mande?
Limpieza. Veamos. La última vez que mi puesto de trabajo (el sitio donde me siento, con el pc, el teléfono, los cascos... esas cosas) se limpió fue la última que pasé una gamuza que compré yo misma con ese fin. Hasta llegar a ese momento, dí bastante tiempo, imaginando que igual no se limpiaba a diario... porque la chica de la limpieza pasaba a hacerlo cuando estábamos trabajando, y no era cosa de interrumpir. Pero no, ya me dí cuenta de que no. Y un día en que por fin acepté que no es que la pantalla estuviera como turbia por un asunto de contraste lumínico... sino que en el polvo de la superficie del monitor ya se podía escribir (lo hice, y esperé un par de días más), pues eso: gamuza en la tienda de los chinos y a limpiar el polvo. Por un tema de higiene, más que nada...
El suelo... Bueno, a mí se me cae el pelo bastante (es que lo llevo largo y se vé más). Pues creo que si me cambiase de color... qué sé yo, cada tres meses, habría pelos de colores diversos en el suelo. Que se barre poco y se friega menos. Que maté un bicho (de los que me comían viva este verano) allá por septiembre... y en el suelo estuvo la manchita de sangre durante días. Vamos: que se limpia poquito. Que alguna vez ha llegado la chica que limpia con su cubo de agua y su mocho... y dan ganas de coger el cubo, ir al baño, tirar el agua, volver a rellenarlo... y decirle ' Hale, guapa: con esto sí que puedes limpiar'. Y es que el agua que llega hasta nosotros está tan sucia... que más que limpiar, va dejando la porquería del resto de la plataforma. Y es que sospecho que emplean el mismo cubo para fregar toooodo el edificio.
Ventilación. ¿Ventilación? ¿Por dónde? Si las ventanas están altas... y pegadas, de la porquería. Y el óxido. Que nadie ha conocido (ni siquiera generaciones anteriores, que el edificio tiene sus lustros) esas ventanas abiertas. ¿Qué ventilación, si las ventanas no se pueden abrir? Claro que está la salida de emergencia... pero me parece poca puerta para un local tan hermoso.
Al final, llegué a la conclusión de que por ventilación se referían a que por las noches conectaban el aire acondicionado a máxima potencia... y por eso cada vez estaba todo más sucio. Que entre la porquería que tienen dentro los aparatos y la que ya había por falta de gamuzas... se arremolinaba todo... y de ahí que cada vez fuese a más... Eso, si no intepretaban al pie de la letra lo de 'aumentar la ventilación'.... y por las noches sacaban de la nada unos ventiladores grandes... Que no me extrañaría, con las cosas raras que he visto hacer aquí.
Finalmente, pasó la neurosis Gripe A. Y creo que no la pilló ningún empleado de esta santa casa. Y mira que somos gente.
Yo lo achaco al poder de los folios impresos con las instrucciones. Yo puse el mío en lugar muuuuy visible..., y aunque me tiré un mes completo con un gripazo de aupa, no necesité quedarme en casa. Seguro que me protegieron las instrucciones, que para eso las redactaron y nos las dieron. Claro que igual el hecho de saber que si me quedaba en casa me descontaban dinero también hizo de su parte. Incluso es una de las razones por las que algunos vamos a trabajar aunque no podamos apenas hablar...



Lo mejor para estos casos es ir con traje de buzo 8de los de antes: casco de cobre y manguera conectada a bomba manual de aire... Sí, sí, como el que utilizaba Tintín en "El tesoro de Rackam el Rojo", je...
Si es que estamos vivos de milagro...
Un abrazo profiláctico y aséptico (pero con afecto) para ti
Hola Saturnino:))
Si no creas que no lo pensé, haberme puesto la escafandra. Que la veo más eficaz que las medidas anti-gripe que se aplicaron. Pero es que me dí cuenta de que con el casco no me iba a enterar de mucho (aunque, p'a lo que hay que oir). Y que no iba a ser muy cómodo para llevarlo 8 horas seguidas...
Eso sí, como finalmente los folios con las instrucciones fueron útiles, porque digo yo que sería eso por lo que no nos contagiamos, pues...
;)
Besos también para tí:))