Uno de los misterios de la vida de la teleoperadora (y el teleoperador, claro, aunque por lo que llevo visto es un sector donde abundan las chicas) es ese momento en que, de pronto... te quedas sin poder llamar.
Bien sea porque fallan las líneas telefónicas (benditas antenas!!!), bien porque en campañas de emisión de llamadas, repentinamente, se terminan los listados previstos (esto sólo es bendito... si se subsana al día siguiente. Porque si la cosa se prolonga... es final de campaña y despido. Sé de lo que hablo), bien por actualizaciones informáticas (que qué trabajo les costará, digo yo, ponerse a actualizar cuando no hay gente trabajando)... ya digo: hay momentos en que no se puede hablar. Entonces, la teleoperadora sigue siéndolo... pero sólo porque no puede ausentarse de su puesto, seguirá con el casco-diadema puestos... y mirando la pantalla, como una tonta, a ver si algo varía... y puede seguir a lo suyo.
En la campaña de seguros, la falta de llamadas podía devengar en 'os vais a casa y ya recuperareis las horas' (esto pasaba cuando se preveía que el fallo iba para largo... y, por la hora que era, preferían mandarnos a casa un par de horas antes y ya recuperaríamos otro día) ó en quedarnos allí, mirando la pantalla... para pasar a mirarnos las unas a las otras. Y, si estábamos de buenas, ponernos a hablar, a comer chucherías ó a cualquier otra actividad con tal de pasar el rato.
En la campaña de seguros, como comenté, la falta de llamadas terminó en 'os vais a casa... indefinidamente y dentro de quince días. Hale, me firmais aquí el despido... y ya os iremos llamando cuando volvamos a tener llamadas. Mientras, os poneis a recuperar las horas que no trabajásteis porque os mandamos a casa al no haber trabajo estos días atrás'. Porque eso en resumen fue mi despido. Despido conjunto con otras cuatro personas (tres Nexxx y el único Bennn). No nos despedían en condiciones... sino que nos mandaban a casa, a cobrar el paro, y ya nos llamarían. Y digo que no fue un despido en condiciones... porque sólo en caso de final definitivo de campaña podrían hacerlo (con una indemnización de veinte días de sueldo por año trabajado), ó, si el despido se producía, pero seguía la campaña... con una indemnización de cuarenta días por año trabajado. En nuestro caso, con la excusa de 'os llamaremos en cuanto aumente el trabajo' nos han quitado de enmedio con una indemnización de ocho días por año de trabajo. Ó sea: el método más rápido y barato para librarse de alguien... Porque cada vez está más claro (ya lo teníamos claro allí, de hecho) que no iba a aumentar el trabajo...y no nos llamarían. Además, basta con hacer una llamada, no localizar a quien realmente no sea del interés de la empresa para que regrese... y tener ya el argumento de porqué no vuelve. Y se ahorraron la correspondiente indemnización, claro.
Ahora ya no estoy en la campaña de seguros, como comento. Pero sí en la misma empresa... sólo que en otra campaña donde el término 'teleoperadora' resulta algo más ajustado al trabajo que realizo, puesto que no se trata de vender por teléfono. Es una campaña enfocada a dar servicio a un Ministerio. En realidad, mi puesto es parte de un refuerzo de campaña, relacionada con la Renta. Así que lo que hago es recibir llamadas de contribuyentes que necesitan determinada información. Se prevee aluvión de llamadas para los próximos días, y hasta mediados de junio. Que será el tiempo máximo que esté trabajando allí. Bueno. También me lo tomo como un aprendizaje más. Que me va a costar dinero, puesto que gano menos que en el paro... pero como tampoco sobra el trabajo, me aguantaré. Total, casi todos los aprendizajes cuestan dinero...
¿Y qué tiene esto que ver con lo que empezaba contando? Pues sí, tiene que ver. Que esta tarde, a las dos y media (esto es, a la media hora de entrar a trabajar) nos ha aparecido en pantalla que se suspendía el servicio por 'actualización de las bases de datos, hasta las 17,30h'... y las 17,30 se han convertido en las 18,45h... Así que toda la tarde diciendo a los contribuyentes que, mejor, nos llamasen más tarde... ó mejor, mañana...porque por 'un error informático' estabamos sin poder facilitarles la información solicitada...
Apasionante.
Toda la tarde sin poder hacer prácticamente nada. Porque a los responsables de la campaña (ya digo: dependiente de un Ministerio) les ha dado por actualizar las bases de datos.
En fin. Santa paciencia. Que a los fallos recurrentes ya estoy habituada. La novedad es que, en esta ocasión, ni siquiera puedo echarle la culpa/agradecerle a la antena... que aquí no tenemos.



Es que la antena, al igual que la "procesión", va por dentro, jajajaj...
Por lo menos ahora no tienes que abordar tú a los clientes, sino que son ellos los que te abordan a ti... y, hablando de abordar, seguro que habrá más de un borde, ¿no es así, nexxx?
Mucha suerte y un gran abrazo para ti
Hola Saturnino:))
Pues sí, en este caso la antena va a ser eso, virtual. Pensaba llevarme la foto de la que teníamos en el otro sitio (adoración, la profesada a esa antena. Más que una foto, es una estampita, vaya), pero comparto la mesa con otra persona, que va por la mañana... y, claro, con eso no puedo personalizarme el puesto...
:(
¿Bordes? No, no creas, me están saliendo unos contribuyentes bastante razonables. Aunque oigo quejas alrededor. Pero en estos casos..., no sé, igual es que estoy más habituada que la media a tratar con gente. Lo máximo que me encuentro es con gente que no sabe exactamente qué tiene que pedir (pero como yo sé que necesitan, les facilito el trámite) ó algún medio-mosqueado porque no entiende para qué se les está mandando una circular para verificar unos datos. Pero a esos también me los traigo a mi terreno...
En fin, ya digo: una experiencia más...
Besos:))
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